¿Qué es el abuso sexual?

El término abuso sexual se refiere al contacto físico o comportamiento de naturaleza sexual que ocurre sin el consentimiento explícito de la persona. Algunas formas de abuso sexual incluyen:

Intento de violación.

Caricias o manoseos sexuales no deseados.

Forzar a que la víctima realice actos sexuales como: sexo oral o penetración en el cuerpo del(a) agresor(a).

Penetración en el cuerpo de la víctima, lo que también se conoce como violación

¿Qué tipos existen?

La violación sexual: Entendida como aquellos actos caracterizados por el uso de la fuerza, presión física, constreñimiento, presión física o psicológica, amenaza. De acuerdo al Código Penal Colombiano en el capítulo “De la violación” aquí se encuentra el acceso carnal violento, los actos sexuales violentos y el acceso o acto sexual cometido con una persona incapaz de resistir.

 El abuso sexual infantil:  Ocurre cuando un adulto o persona físicamente superior a un niño o niña abusa del poder o autoridad que tiene sobre él o ella y/o se aprovecha de la confianza y el” respeto” para hacerles participar en actividades sexuales. El abuso no se limita solamente a la penetración vaginal o anal, también incluye: masturbación, exhibicionismo, comportamientos y comentarios sexuales provocativos, verbales, observaciones pornográficas, caricias, besos inapropiados, felación, cunilingüismo, penetración digital anal, penetración digital vaginal, penetración oral, y pornografía.

Daño o sufrimiento sexual: Consecuencias que provienen de la acción consistente en obligar a una persona a mantener contacto sexualizado, físico o verbal, o a participar en otras interacciones sexuales mediante el uso de fuerza, intimidación, coerción, chantaje, soborno, manipulación, amenaza o cualquier otro mecanismo que anule o limite la voluntad personal. Igualmente, se considerará daño o sufrimiento sexual el hecho de que la persona agresora obligue a la agredida a realizar alguno de estos actos con terceras personas.

La explotación sexual comercial de niños, niñas y adolescentes: consiste en el abuso sexual cometido contra una persona menor de 18 años de edad, en el que a la víctima o a un tercero se le ofrece pagar o se le paga en dinero o en especie. La víctima es tratada como mercancía u objeto, siendo vendida y comprada por parte de adultos-as, en lo que reproduce una forma actual de Esclavitud.

Características de una situación de abuso o violencia sexual

Abuso de poder (físico, económico, de autoridad, emocional u otro) de un adulto sobre un niño, niñas o adolescente con fines sexuales.

Uso de amenazas, chantaje, coerción, soborno y fuerza.

El niño, niña o adolescente se encuentra en alguna situación de vulnerabilidad y/o dependencia. Rompimiento de barreras emocionales y físicas.

El agresor ejerce poder sobre el niño, niña o adolescente para mantener el secreto.

En algunos casos el niño o niña puede estar en un grado de inmadurez (emocional – cognitiva) que no le permite entender lo que está pasando.

El niño, niña o adolescente no sabe cómo actuar para detener o evitar el abuso, no encuentra opciones.

Tiene múltiples efectos algunos físicos, pero especialmente psicológicos y emocionales en la víctima.

Generalmente no se presenta un solo episodio de abuso, sino que se repite en el tiempo y puede avanzar en la manifestación del mismo.

Factores de riesgo
Violencia intrafamiliar.
Maltrato físico y psicológico.

Ausencia de canales y estilos de comunicación adecuados.

Redes protectoras disfuncionales.
Consumo de sustancias psicoactivas.
Baja autoestima.

Vínculo afectivo débil con sus padres o figuras protectoras.

Erotización del cuerpo infantil y adolescente asociado a la cultura machista y patriarcal, según los cuales el hombre reafirma su hombría y poder, cuando somete a personas menores de edad.

Hacinamiento.

Ausencia de control y supervisión a medios audiovisuales (internet, televisión, móvil, otros).• Insuficiente información y orientación para prevenir la violencia sexual

¿Qué hacer para evitar estas situaciones?

Es esencial promover el autoconocimiento de los niños, niñas y adolescentes, del cuerpo y sus distintas partes, incluyendo las privadas; que sepan nombrarlas de manera adecuada.

Les ayudará saber distinguir los tipos de caricias, las emociones y sentimientos que provocan: vergüenza, alegría, angustia, temor, agrado, desagrado y placer. En la medida que reconozcan aquellas cuestiones que son placenteras, podrán evitar las que les generan displacer.

También deben reconocer la diferencia entre los secretos “buenos” (producen alegría y se guardan para darle una sorpresa a alguien o agradarle) y los “malos” (causan malestar, inquietud, miedo, culpa, y no se deben guardar).

Brindarles seguridad en sí mismos, en sí mismas y animarlos a decir ¡NO! cuando algo les desagrade, les genere malestar y no lo deseen, son medidas para evitar situaciones que les puedan exponer a la violencia.

Es importante ampliar el conocimiento de sus derechos y el desarrollo de habilidades para hacerlos valer y tomar decisiones responsables con relación a su salud sexual y su bienestar general, teniendo en cuenta el nivel de madurez y las capacidades que posean.

La comunicación es otro elemento central para abordar tanto los temas relativos a la sexualidad, como otros relacionados con la cotidianidad del niño y la niña. Crear un clima de confianza para aclarar sus preocupaciones sin temor a represalias y hacerles saber que pueden recurrir a personas de confianza (madres, padres, otros familiares, docentes, personal médico, trabajadores sociales…) en caso de que lo necesiten, les preparará para buscar ayuda.

¿Donde denunciar por abuso sexual?

Fiscalía General de la Nación

Centro de Atención Integral a Victimas - CAPIV

Unidades de Reacción Inmediata - URI

Salas de Atención al Usuario - SAU

Policía Judicial
Policía Infancia y Adolescencia
Comisarías de Familia
¡Dona ahora!

¿Qué es el abuso sexual?

El término abuso sexual se refiere al contacto físico o comportamiento de naturaleza sexual que ocurre sin el consentimiento explícito de la persona. Algunas formas de abuso sexual incluyen:

Intento de violación.

Caricias o manoseos sexuales no deseados.

Forzar a que la víctima realice actos sexuales como: sexo oral o penetración en el cuerpo del(a) agresor(a).

Penetración en el cuerpo de la víctima, lo que también se conoce como violación

¿Qué tipos existen?

La violación sexual: Entendida como aquellos actos caracterizados por el uso de la fuerza, presión física, constreñimiento, presión física o psicológica, amenaza. De acuerdo al Código Penal Colombiano en el capítulo “De la violación” aquí se encuentra el acceso carnal violento, los actos sexuales violentos y el acceso o acto sexual cometido con una persona incapaz de resistir.

 El abuso sexual infantil:   Ocurre cuando un adulto o persona físicamente superior a un niño o niña abusa del poder o autoridad que tiene sobre él o ella y/o se aprovecha de la confianza y el” respeto” para hacerles participar en actividades sexuales. El abuso no se limita solamente a la penetración vaginal o anal, también incluye: masturbación, exhibicionismo, comportamientos y comentarios sexuales provocativos, verbales, observaciones pornográficas, caricias, besos inapropiados, felación, cunilingüismo, penetración digital anal, penetración digital vaginal, penetración oral, y pornografía.

Daño o sufrimiento sexual:   Consecuencias que provienen de la acción consistente en obligar a una persona a mantener contacto sexualizado, físico o verbal, o a participar en otras interacciones sexuales mediante el uso de fuerza, intimidación, coerción, chantaje, soborno, manipulación, amenaza o cualquier otro mecanismo que anule o limite la voluntad personal. Igualmente, se considerará daño o sufrimiento sexual el hecho de que la persona agresora obligue a la agredida a realizar alguno de estos actos con terceras personas.

La explotación sexual comercial de niños, niñas y adolescentes:   consiste en el abuso sexual cometido contra una persona menor de 18 años de edad, en el que a la víctima o a un tercero se le ofrece pagar o se le paga en dinero o en especie. La víctima es tratada como mercancía u objeto, siendo vendida y comprada por parte de adultos-as, en lo que reproduce una forma actual de Esclavitud.

Características de una situación de abuso o violencia sexual

Abuso de poder (físico, económico, de autoridad, emocional u otro) de un adulto sobre un niño, niñas o adolescente con fines sexuales.

Uso de amenazas, chantaje, coerción, soborno y fuerza.

El niño, niña o adolescente se encuentra en alguna situación de vulnerabilidad y/o dependencia. Rompimiento de barreras emocionales y físicas.

El agresor ejerce poder sobre el niño, niña o adolescente para mantener el secreto.

En algunos casos el niño o niña puede estar en un grado de inmadurez (emocional – cognitiva) que no le permite entender lo que está pasando.

El niño, niña o adolescente no sabe cómo actuar para detener o evitar el abuso, no encuentra opciones.

Tiene múltiples efectos algunos físicos, pero especialmente psicológicos y emocionales en la víctima.

Generalmente no se presenta un solo episodio de abuso, sino que se repite en el tiempo y puede avanzar en la manifestación del mismo.

Factores de riesgo
Violencia intrafamiliar.
Maltrato físico y psicológico.

Ausencia de canales y estilos de comunicación adecuados.

Redes protectoras disfuncionales.
Consumo de sustancias psicoactivas.
Baja autoestima.

Vínculo afectivo débil con sus padres o figuras protectoras.

Erotización del cuerpo infantil y adolescente asociado a la cultura machista y patriarcal, según los cuales el hombre reafirma su hombría y poder, cuando somete a personas menores de edad.

Hacinamiento.

Ausencia de control y supervisión a medios audiovisuales (internet, televisión, móvil, otros).• Insuficiente información y orientación para prevenir la violencia sexual

¿Qué hacer para evitar
estas situaciones?

Es esencial promover el autoconocimiento de los niños, niñas y adolescentes, del cuerpo y sus distintas partes, incluyendo las privadas; que sepan nombrarlas de manera adecuada.

Les ayudará saber distinguir los tipos de caricias, las emociones y sentimientos que provocan: vergüenza, alegría, angustia, temor, agrado, desagrado y placer. En la medida que reconozcan aquellas cuestiones que son placenteras, podrán evitar las que les generan displacer.

También deben reconocer la diferencia entre los secretos “buenos” (producen alegría y se guardan para darle una sorpresa a alguien o agradarle) y los “malos” (causan malestar, inquietud, miedo, culpa, y no se deben guardar).

Brindarles seguridad en sí mismos, en sí mismas y animarlos a decir ¡NO! cuando algo les desagrade, les genere malestar y no lo deseen, son medidas para evitar situaciones que les puedan exponer a la violencia.

Es importante ampliar el conocimiento de sus derechos y el desarrollo de habilidades para hacerlos valer y tomar decisiones responsables con relación a su salud sexual y su bienestar general, teniendo en cuenta el nivel de madurez y las capacidades que posean.

La comunicación es otro elemento central para abordar tanto los temas relativos a la sexualidad, como otros relacionados con la cotidianidad del niño y la niña. Crear un clima de confianza para aclarar sus preocupaciones sin temor a represalias y hacerles saber que pueden recurrir a personas de confianza (madres, padres, otros familiares, docentes, personal médico, trabajadores sociales…) en caso de que lo necesiten, les preparará para buscar ayuda.

¿Donde denunciar por abuso sexual?

Fiscalía General de la Nación

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Policía Judicial
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¿Qué es el abuso sexual?

El término abuso sexual se refiere al contacto físico o comportamiento de naturaleza sexual que ocurre sin el consentimiento explícito de la persona. Algunas formas de abuso sexual incluyen:

Intento de violación.

Caricias o manoseos sexuales no deseados.

Forzar a que la víctima realice actos sexuales como: sexo oral o penetración en el cuerpo del(a) agresor(a).

Penetración en el cuerpo de la víctima, lo que también se conoce como violación

¿Qué tipos existen?

La violación sexual: E ntendida como aquellos actos caracterizados por el uso de la fuerza, presión física, constreñimiento, presión física o psicológica, amenaza. De acuerdo al Código Penal Colombiano en el capítulo “De la violación” aquí se encuentra el acceso carnal violento, los actos sexuales violentos y el acceso o acto sexual cometido con una persona incapaz de resistir.

 El abuso sexual infantil:  Ocurre cuando un adulto o persona físicamente superior a un niño o niña abusa del poder o autoridad que tiene sobre él o ella y/o se aprovecha de la confianza y el” respeto” para hacerles participar en actividades sexuales. El abuso no se limita solamente a la penetración vaginal o anal, también incluye: masturbación, exhibicionismo, comportamientos y comentarios sexuales provocativos, verbales, observaciones pornográficas, caricias, besos inapropiados, felación, cunilingüismo, penetración digital anal, penetración digital vaginal, penetración oral, y pornografía.

Daño o sufrimiento sexual: Consecuencias que provienen de la acción consistente en obligar a una persona a mantener contacto sexualizado, físico o verbal, o a participar en otras interacciones sexuales mediante el uso de fuerza, intimidación, coerción, chantaje, soborno, manipulación, amenaza o cualquier otro mecanismo que anule o limite la voluntad personal. Igualmente, se considerará daño o sufrimiento sexual el hecho de que la persona agresora obligue a la agredida a realizar alguno de estos actos con terceras personas.

La explotación sexual comercial de niños, niñas y adolescentes:   consiste en el abuso sexual cometido contra una persona menor de 18 años de edad, en el que a la víctima o a un tercero se le ofrece pagar o se le paga en dinero o en especie. La víctima es tratada como mercancía u objeto, siendo vendida y comprada por parte de adultos-as, en lo que reproduce una forma actual de Esclavitud.

Factores de riesgo
Violencia intrafamiliar.
Maltrato físico y psicológico.

Ausencia de canales y estilos de comunicación adecuados.

Redes protectoras disfuncionales.
Consumo de sustancias psicoactivas.
Baja autoestima.

Vínculo afectivo débil con sus padres o figuras protectoras.

Erotización del cuerpo infantil y adolescente asociado a la cultura machista y patriarcal, según los cuales el hombre reafirma su hombría y poder, cuando somete a personas menores de edad.

Hacinamiento.

Ausencia de control y supervisión a medios audiovisuales (internet, televisión, móvil, otros).• Insuficiente información y orientación para prevenir la violencia sexual

Características de una situación de abuso o violencia sexual

Abuso de poder (físico, económico, de autoridad, emocional u otro) de un adulto sobre un niño, niñas o adolescente con fines sexuales.

Uso de amenazas, chantaje, coerción, soborno y fuerza.

El niño, niña o adolescente se encuentra en alguna situación de vulnerabilidad y/o dependencia. Rompimiento de barreras emocionales y físicas.

El agresor ejerce poder sobre el niño, niña o adolescente para mantener el secreto.

En algunos casos el niño o niña puede estar en un grado de inmadurez (emocional – cognitiva) que no le permite entender lo que está pasando.

El niño, niña o adolescente no sabe cómo actuar para detener o evitar el abuso, no encuentra opciones.

Tiene múltiples efectos algunos físicos, pero especialmente psicológicos y emocionales en la víctima.

Generalmente no se presenta un solo episodio de abuso, sino que se repite en el tiempo y puede avanzar en la manifestación del mismo.

¿Qué hacer para evitar estas situaciones?

Es esencial promover el autoconocimiento de los niños, niñas y adolescentes, del cuerpo y sus distintas partes, incluyendo las privadas; que sepan nombrarlas de manera adecuada.

Les ayudará saber distinguir los tipos de caricias, las emociones y sentimientos que provocan: vergüenza, alegría, angustia, temor, agrado, desagrado y placer. En la medida que reconozcan aquellas cuestiones que son placenteras, podrán evitar las que les generan displacer.

También deben reconocer la diferencia entre los secretos “buenos” (producen alegría y se guardan para darle una sorpresa a alguien o agradarle) y los “malos” (causan malestar, inquietud, miedo, culpa, y no se deben guardar).

Brindarles seguridad en sí mismos, en sí mismas y animarlos a decir ¡NO! cuando algo les desagrade, les genere malestar y no lo deseen, son medidas para evitar situaciones que les puedan exponer a la violencia.

Es importante ampliar el conocimiento de sus derechos y el desarrollo de habilidades para hacerlos valer y tomar decisiones responsables con relación a su salud sexual y su bienestar general, teniendo en cuenta el nivel de madurez y las capacidades que posean.

La comunicación es otro elemento central para abordar tanto los temas relativos a la sexualidad, como otros relacionados con la cotidianidad del niño y la niña. Crear un clima de confianza para aclarar sus preocupaciones sin temor a represalias y hacerles saber que pueden recurrir a personas de confianza (madres, padres, otros familiares, docentes, personal médico, trabajadores sociales…) en caso de que lo necesiten, les preparará para buscar ayuda.

¿Donde denunciar por abuso sexual?

Fiscalía General de la Nación

Centro de Atención Integral a Victimas - CAPIV

Unidades de Reacción Inmediata - URI

Salas de Atención al Usuario - SAU

Policía Judicial
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