Conoce los canales oficiales de atención, orientación y denuncia frente a situaciones de violencia.
Si crees que has sido víctima de alguna forma de violencia de género o sexual, acércate a cualquiera de las clínicas Profamilia a nivel nacional para recibir el apoyo necesario e iniciar con la ruta de atención integral. Con nosotros podrás encontrar atención humanizada y libre de discriminación en el marco de los Derechos Sexuales y los Derechos Reproductivos. Puedes tener la tranquilidad y la certeza que toda la información será tratada dentro de la reserva y confidencialidad que la ley exige y que Profamilia promueve y respeta. Si eres víctima de cualquier tipo de violencia basada en género debes solicitarle a tu EPS atención integral e inmediata, de manera gratuita. Cualquier negativa a cumplir con esta obligación, que está inmersa en el plan de beneficios en salud, es una falta al ejercicio del derecho a la salud.
Consulta los canales institucionales disponibles para atención, denuncia y acompañamiento en casos de violencia o vulneración de derechos.
La violencia puede estar presente en cualquier ámbito; sea en el doméstico o en el público, el lugar de trabajo, la calle, el transporte público, el colegio, etc. Ante esto, todos tenemos la responsabilidad de romper el silencio y denunciar. Para ello es importante que aprendas a diferenciar los distintos tipos de violencia que existen para poder identificarlos
Es cualquier acto de naturaleza sexual cometido contra una persona sin su consentimiento, mediante fuerza, manipulación o coerción, afectando su integridad física, emocional y psicológica.
Son todas las agresiones que atentan contra el cuerpo de una persona, ya sea a través de golpes, lanzamiento de objetos, encierro, sacudidas o estrujones, entre otras conductas que puedan ocasionar daños físicos.
Es toda acción o conducta que daña la estabilidad mental y emocional de una persona, mediante insultos, humillaciones, manipulación, amenazas o indiferencia, afectando su autoestima, seguridad y bienestar.
La que ocasiona pérdida, transformación, sustracción, destrucción, retención o distracción de objetos, instrumentos de trabajo, documentos personales, bienes, valores económicos destinados a satisfacer las necesidades de la mujer. Un ejemplo frecuente de esta modalidad es que en un divorcio el hombre se quede con todos los bienes de la pareja.
Ocurre cuando se utiliza el dinero como un factor para dominar o establecer relaciones de poder perjudiciales. Este tipo de violencia se puede manifestar cuando a la persona se le quita el dinero que gana, se le impide gastarlo en beneficio suyo o de su familia, o se le niega el dinero para controlar su independencia. Todas estas formas de violencia son consideradas delito y son sancionadas por la ley.
Es ejercida por agentes o instituciones del Estado, como la policía, la justicia, o los servicios de salud, contra la ciudadanía. Esta puede manifestarse como abuso de poder, discriminación, o la negación de acceso a derechos y servicios, afectando la integridad física, psicológica, y social de las personas.
Conoce los canales oficiales de atención, orientación y denuncia frente a situaciones de violencia.
Si crees que has sido víctima de alguna forma de violencia de género o sexual, acércate a cualquiera de las clínicas Profamilia a nivel nacional para recibir el apoyo necesario e iniciar con la ruta de atención integral. Con nosotros podrás encontrar atención humanizada y libre de discriminación en el marco de los Derechos Sexuales y los Derechos Reproductivos. Puedes tener la tranquilidad y la certeza que toda la información será tratada dentro de la reserva y confidencialidad que la ley exige y que Profamilia promueve y respeta. Si eres víctima de cualquier tipo de violencia basada en género debes solicitarle a tu EPS atención integral e inmediata, de manera gratuita. Cualquier negativa a cumplir con esta obligación, que está inmersa en el plan de beneficios en salud, es una falta al ejercicio del derecho a la salud.
Consulta los canales institucionales disponibles para atención, denuncia y acompañamiento en casos de violencia o vulneración de derechos.
La violencia puede estar presente en cualquier ámbito; sea en el doméstico o en el público, el lugar de trabajo, la calle, el transporte público, el colegio, etc. Ante esto, todos tenemos la responsabilidad de romper el silencio y denunciar. Para ello es importante que aprendas a diferenciar los distintos tipos de violencia que existen para poder identificarlos
Es cualquier acto de naturaleza sexual cometido contra una persona sin su consentimiento, mediante fuerza, manipulación o coerción, afectando su integridad física, emocional y psicológica.
Son todas las agresiones que atentan contra el cuerpo de una persona, ya sea a través de golpes, lanzamiento de objetos, encierro, sacudidas o estrujones, entre otras conductas que puedan ocasionar daños físicos.
Es toda acción o conducta que daña la estabilidad mental y emocional de una persona, mediante insultos, humillaciones, manipulación, amenazas o indiferencia, afectando su autoestima, seguridad y bienestar.
La que ocasiona pérdida, transformación, sustracción, destrucción, retención o distracción de objetos, instrumentos de trabajo, documentos personales, bienes, valores económicos destinados a satisfacer las necesidades de la mujer. Un ejemplo frecuente de esta modalidad es que en un divorcio el hombre se quede con todos los bienes de la pareja.
Ocurre cuando se utiliza el dinero como un factor para dominar o establecer relaciones de poder perjudiciales. Este tipo de violencia se puede manifestar cuando a la persona se le quita el dinero que gana, se le impide gastarlo en beneficio suyo o de su familia, o se le niega el dinero para controlar su independencia. Todas estas formas de violencia son consideradas delito y son sancionadas por la ley.
Es ejercida por agentes o instituciones del Estado, como la policía, la justicia, o los servicios de salud, contra la ciudadanía. Esta puede manifestarse como abuso de poder, discriminación, o la negación de acceso a derechos y servicios, afectando la integridad física, psicológica, y social de las personas.
Conoce los canales oficiales de atención, orientación y denuncia frente a situaciones de violencia.
Si crees que has sido víctima de alguna forma de violencia de género o sexual, acércate a cualquiera de las clínicas Profamilia a nivel nacional para recibir el apoyo necesario e iniciar con la ruta de atención integral. Con nosotros podrás encontrar atención humanizada y libre de discriminación en el marco de los Derechos Sexuales y los Derechos Reproductivos. Puedes tener la tranquilidad y la certeza que toda la información será tratada dentro de la reserva y confidencialidad que la ley exige y que Profamilia promueve y respeta. Si eres víctima de cualquier tipo de violencia basada en género debes solicitarle a tu EPS atención integral e inmediata, de manera gratuita. Cualquier negativa a cumplir con esta obligación, que está inmersa en el plan de beneficios en salud, es una falta al ejercicio del derecho a la salud.
Consulta los canales institucionales disponibles para atención, denuncia y acompañamiento en casos de violencia o vulneración de derechos.
La violencia puede estar presente en cualquier ámbito; sea en el doméstico o en el público, el lugar de trabajo, la calle, el transporte público, el colegio, etc. Ante esto, todos tenemos la responsabilidad de romper el silencio y denunciar. Para ello es importante que aprendas a diferenciar los distintos tipos de violencia que existen para poder identificarlos
Es cualquier acto de naturaleza sexual cometido contra una persona sin su consentimiento, mediante fuerza, manipulación o coerción, afectando su integridad física, emocional y psicológica.
Son todas las agresiones que atentan contra el cuerpo de una persona, ya sea a través de golpes, lanzamiento de objetos, encierro, sacudidas o estrujones, entre otras conductas que puedan ocasionar daños físicos.
Es toda acción o conducta que daña la estabilidad mental y emocional de una persona, mediante insultos, humillaciones, manipulación, amenazas o indiferencia, afectando su autoestima, seguridad y bienestar.
La que ocasiona pérdida, transformación, sustracción, destrucción, retención o distracción de objetos, instrumentos de trabajo, documentos personales, bienes, valores económicos destinados a satisfacer las necesidades de la mujer. Un ejemplo frecuente de esta modalidad es que en un divorcio el hombre se quede con todos los bienes de la pareja.
Ocurre cuando se utiliza el dinero como un factor para dominar o establecer relaciones de poder perjudiciales. Este tipo de violencia se puede manifestar cuando a la persona se le quita el dinero que gana, se le impide gastarlo en beneficio suyo o de su familia, o se le niega el dinero para controlar su independencia. Todas estas formas de violencia son consideradas delito y son sancionadas por la ley.
Es ejercida por agentes o instituciones del Estado, como la policía, la justicia, o los servicios de salud, contra la ciudadanía. Esta puede manifestarse como abuso de poder, discriminación, o la negación de acceso a derechos y servicios, afectando la integridad física, psicológica, y social de las personas.